El factoring como herramienta financiera para las pymes en tiempos de crisis

Creado por: Karen Sánchez el 3 de Julio de 2020 a las 11:30


Las Mipymes tienen una herramienta que les va a permitir tener capital de trabajo para poder operar, para poder seguir atendiendo pedidos de sus clientes, para crecer, sin necesidad de endeudarse, de asumir costos extrabancarios, de tercerizar su administración de cartera y tener una planificación financiera clara de su ciclo operacional.

En dialogo con Alexandra Mendoza, CEO/Founder – Liquitech Capital con Sentido SAS – Fintech de Factoring, explica la importancia de esta herramienta en las empresas, y como ha sido la evolución en Colombia.  

¿Qué es el factoring?
Es una herramienta que permite a las empresas obtener liquidez con la venta de sus cuentas por cobrar, contenidas principalmente en facturas, a cambio de un descuento en su valor inicial que va ligado al plazo en que esta será pagada por el cliente final.  Por ejemplo, si tienes una empresa que le presta un servicio a un cliente y esta acordó pagarte a 60 días, a través del factoring puedes tener los recursos de forma anticipada sin tener que esperar hasta la fecha de vencimiento acordada, dando así, das cumplimiento a todos tus compromisos en que incurriste para poder prestar ese servicio a tu cliente.

¿Cómo ha sido la evolución del factoring en Colombia?
El factoring en Colombia es una herramienta relativamente nueva que se comienza a organizar a partir del año 2008, pues anteriormente no existía un piso jurídico que regulara su actividad en el país.  Por esto, en el 2008 se profiere la Ley 1231 de 2008, comúnmente conocida como Ley de Factoring, en la cual, se establecieron los criterios para que una factura se pueda considerar como un título valor y se comienza para impulsar que sirva como mecanismo de financiación, y luego se complementa con Decreto Reglamentario 2669 del año 2012, el cual dio las directrices para que esta actividad pueda ser realizada por entidades comerciales diferentes a los bancos.
Ha venido evolucionando positivamente, sin embargo, aun hay mucho mercado por explorar, pues hoy en día existen muchas pymes que no conocen la figura, hay clientes (que les llamamos pagadores) que a pesar que la ley lo prohíbe, ponen trabas para que se completen las operaciones, entonces, es un trabajo que debemos seguir realizando y poder llegar a niveles como los de Chile, en donde las transacciones de factoring aportan más del 12% a su PIB o como España, donde este asciende a más del 20%


¿Qué ha pasado con este proceso durante los meses de medidas excepcionales de parte del Gobierno?
Hoy en día existen algunas compañías como Liquitech que vienen prestando el servicio de factoring de forma digital a través de plataformas electrónicas, lo cual ha permitido que, a pesar de la coyuntura, se puedan seguir tranzando facturas en línea.  Esto se ha convertido en una solución importante para pymes y para sus clientes para poder seguir inyectando liquidez al ciclo operativo que los incluye a ambos, porque si el proveedor, que es generalmente la Pyme, no tiene liquidez, va a ver problemas para todo el circulo de producción o prestación de servicio.  En Colombia, se viene adelantando un proceso de transformación tributaria frente a la forma de facturar, estamos pasando de factura física a factura electrónica y esto seguramente va a permitir que más empresas puedan realizar operaciones de factoring de forma electrónica. 

¿Cómo el factoring contribuye a la inclusión financiera y la reactivación económica?
De varias maneras; en Colombia muchas Mipymes que no tienen acceso a financiación bancaria porque las políticas de crédito de estas entidades están basadas en los históricos de las compañías y no en su presente o su futuro, mientras que en el factoring lo que prima es que esa Pyme tenga una buena relación comercial con un cliente que tenga un buen desempeño financiero, que termina siendo el riesgo de la compañía de factoring.   Por lo tanto, a través del factoring las mipymes pueden tener capital de trabajo para darle gasolina para el día a día de sus negocios con un costo que es conocido desde el momento inicial, sin tener que acudir a créditos que o no tienen la posibilidad de tomar, o pueden necesitarlos para otros temas más coyunturales como inversión en planta y equipos.

Para la reactivación económica, igualmente el factoring termina siendo una inyección para el sistema completo, pues genera liquidez para financiar una operación que está andando.  Como decía anteriormente, es la gasolina que se inyecta directamente en un ciclo operativo que se necesita para todos los actores de un ecosistema.

Hoy, más que nunca tenemos que tener el aparato producto prendido para poder reactivarnos juntos como ciudad, como región y como país, y el factoring sin duda es uno de esos interruptores necesarios para poder lograrlo.